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Desaprender

“Los analfabetos del siglo XXI no serán aquellos que no sepan leer ni escribir, sino aquellos que no puedan aprender, desaprender y reaprender” Alvin Toffler

Sentado con dos computadoras, la que me acababa de comprar y la vieja, intentando transferir la información acumulada en los últimos varios años, mi hijo me escucha protestar y refunfuñar. “¿Qué te pasa pá?”  -me dice, a lo que le contesto: “nada compre una computadora mejor, mucho más rápida, con un disco rígido solido que es un avión, pero la mitad de espacio que el viejo”.  Infructuosamente espere algo de empatía y me contestó sin levantar los ojos del celular: “que buena oportunidad para descartar la información vieja, me encanta cuando tengo que hacer eso”. Me dejo seco, no por la obviedad de descartar lo que no uso, sino por el “me encanta”.

Por qué a mí no me encantaba la situación como a él. Qué es lo que me hacía intentar seguir llevando en mi portátil todo el pasado. Evidentemente no estamos hablando de “perder la información” ya que backup tengo por todos lados.

El motor era tener todo conmigo y disponible. Y ese todo, si lo analizo y me pregunto, no era la información per se sino soluciones pre-digeridas.

Soluciones que había tomado en el pasado, análisis y métodos aplicados a problemas acumulados en 25 años de carrera: eran un atajo. Soluciones viejas a problemas viejos. Y si los problemas no son los mismos aunque parezcan similares. Y si hay soluciones mejores. Y si mi equipo y yo somos mejores ahora. Y si mi cerebro desaprendiendo y reaprendiendo logra mejores resultados. Qué pasa si fuerzo la maquinaria para hacer cosas diferentes, creativas y crear soluciones innovadoras. Qué pasa si venzo la tentación del atajo.

Posiblemente mi hijo de 16 años tenga poco acumulado y le cueste menos desprenderse. Posiblemente los prejuicios ante los problemas todavía no hayan minado su capacidad de aprender. Posiblemente la acumulación de soluciones exitosas o fracasos importantes todavía no sea lo suficiente grande para hacerlo tentar con atajos de pensamiento. Y seguro posiblemente sea más sabio que el padre.

 

Julio Cantagallo

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